NUEVA EDICIÓN, REVISADA Y AMPLIADA
En la presente edición se ha revisado toda la obra y se
han incorporado tres nuevos capítulos: “La entrevista
en profundidad”, donde presentamos al lector pautas sencillas
y prácticas para combinar distintas preguntas, a fin de
realizar la más profunda observación que sea posible
en un lapso de 40 minutos a una hora, duración habitual
de las entrevistas de selección; “Entrevista por
competencias para especialistas”, para los interesados en
profundizar el tema, y “La entrevista por incidentes críticos”
(BEI), donde se explican los distintos pasos y se incluye una
sección de consejos y formularios.
A continuación, algunos párrafos extraídos
del capítulo 23 (nuevo) “Entrevista por competencias
para especialistas”
La entrevista es uno de los métodos más difundidos
en la selección de personas. Casi no se verifican procesos
de selección donde los participantes no pasen por lo menos
por una entrevista. Sin embargo, no siempre los resultados son
los esperados. La entrevista por competencias tiene el propósito
de mejorar los resultados de los procesos de selección
y disminuir tanto la rotación como la inadecuada selección
de personal que no alcanza el desempeño deseado.
En el presente capítulo se profundizarán algunos
conceptos; por ello se ha denominado “Entrevista por competencias
para especialistas”. Quizá el Capítulo 17
sea el más adecuado para aquellos que toman contacto por
primera vez con este método. Varios años después
de la aparición de la primera edición de esta obra,
mucha gente tiene ya experiencia en la entrevista por competencias
y este capítulo les puede ser útil para repasar
y confirmar conceptos.
Habitualmente mis colegas me consultan sobre cómo lograr
que sus clientes internos utilicen este tipo de entrevista o cómo
resolver algún problema o duda. Trataremos de responder
a todos.
En primer lugar este tipo de entrevista es fundamental para las
empresas que hayan aplicado un esquema global de gestión
por competencias y una buena práctica para todos, por su
estilo objetivo de preguntar que permite inducir al entrevistado
a que responda sobre hechos y no sobre opiniones o pareceres.
Lo más importante: objetiviza la selección, ya que
el análisis se centra sobre hechos concretos.
Un aspecto que se debe tener en cuenta, en las entrevistas en
general y en especial en las entrevistas por competencias, es
la interrelación entre el entrevistado y el entrevistador.
Debe existir algún tipo de correlación entre nivel
y experiencia. No es imaginable que un joven sin experiencia pueda
entrevistar a un gerente general. Si bien puede tener una buena
base teórica (que es imprescindible), ésta debe
ser acompañada por su propia experiencia gerencial y profesional.
La entrevista por competencias requiere por parte del entrevistador
no sólo capacidad de análisis sino agilidad para
identificar los comportamientos que se desprenden de un relato
de hechos. Para analizar y comprender lo que el entrevistado expresa
en el diálogo, es imprescindible conocer el rubro al que
se dedica la empresa, qué hace el entrevistado, los distintos
niveles de las organizaciones y los roles que se juegan dentro
de ella.
Más adelante nos referiremos a la entrevista estructurada,
y en capítulos anteriores se presentaron preguntas para
indagar sobre competencias. En muchas organizaciones los entrevistadores
del área de Recursos Humanos utilizan estos cuestionarios,
que a veces tienen más de diez carillas. En algunas empresas
los cuestionarios están formulados en el idioma original
de la casa matriz, que, demás está decir, está
radicada en países con otros usos y costumbres. Un entrevistador
con poca experiencia, aunque cuente con este formulario, no siempre
sabe cómo insertar en una entrevista las distintas preguntas
y no puede luego relacionar o interpretar las respuestas y de
qué modo las mismas se relacionan con comportamientos.

Como se desprende del gráfico, hay que tener en cuenta
las competencias del entrevistador y en segundo término,
pero primero en importancia, las referencias culturales y sociales.
Deben tener algún tipo de correspondencia.
La parte izquierda del gráfico presenta los aspectos que
usualmente se consideran respecto de un entrevistado, y en la
parte derecha los aspectos en juego o necesarios respecto del
entrevistador.
Una correcta interrelación entre ambas listas dará
como resultado una buena entrevista.